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¿POR QUÉ TENEMOS DIVERSAS REACCIONES, ACTITUDES Y CONDUCTAS?

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Como sabrás, en la escala de la evolución, en las primeras formas de vida animal, se desarrolló un sistema nervioso primitivo que favoreció  la supervivencia y adaptación.

Este sistema fue denominado  por el neurocientifico  Paul MacLean, Cerebro Reptiliano, él lo consideró como un ordenador biológico, centro de comportamientos instintivos e impulsivos, de respuestas rápidas y orientadas  a la supervivencia.  La agresividad,  el miedo y la angustia son otras de sus características; este cerebro se desarrolló hace aproximadamente 500 millones de años y en él se almacena la memoria ancestral.

El cerebro reptiliano  es una  estructura que envuelve a la parte superior de la médula espinal, constituyendo así el tallo cerebral.  Su particular  funcionamiento es el de actuar, no de pensar.

Las condiciones  de vida cada vez menos adversas en este proceso evolutivo, favorecieron la formación de una segunda estructura nerviosa sobre la anterior,  el Sistema Límbico, denominado también Cerebro Emocional. Es así como apareció una nueva especie en el reino animal: los mamíferos.

Las emociones y los sentimientos siempre han tenido una enorme influencia en nuestro aprendizaje, en la memoria, motivación,  percepción, es decir, en todo muestro comportamiento. No hay conducta  en que no se tenga una intención consciente o inconsciente.

El sentido que le damos a las cosas, es gracias a los  sentimientos y emociones que experimentamos, así es como vamos construyendo nuestra realidad interna.

No hay duda alguna que para aprender algo, primero se tiene que sentir que es verdad, de no ser así, el conocimiento se vuelve efímero.

Entre las estructuras que conforman el sistema límbico está el tálamo, el cual recibe la información proveniente de los sentidos y él decide  si mandarla  a la zona prefrontal para su análisis,  o bien, -si es una emergencia-  a la amígdala,  quien a su vez enviará impulsos a las glándulas suprarrenales para segregar adrenalina  y llegar la acción inmediata. Este maravilloso proceso ocurre en tan solo unas milésimas de segundo.

Tuvieron que transcurrir otros millones de años para dar origen a una tercer estructura: la neocorteza cerebral o cerebro pensante.

Los científicos consideran que es así como surgió el homo sapiens, con el desarrollo  de las funciones psicológicas superiores, como el lenguaje, pensamiento, la memoria y los procesos de razonamiento que cada vez siguen siendo más estructurados.

La evolución ha sido un proceso con sabiduría, se tomó el tiempo necesario para formar estos tres cerebros con funciones particulares pero interrelacionadas; gracias a esto, existimos y podemos entender el por qué de nuestras diversas reacciones y conductas.

Además de la teoría anterior, está la de los dos cerebros. A cada hemisferio cerebral se le ha considerado como un cerebro, por ser un sistema que funciona totalmente distinto al otro, sin embargo en cada experiencia ambos intervienen.

En el hemisferio o cerebro izquierdo, se encuentra nuestra mente consciente, aquí el pensamiento es lineal, numérico, analítico y normativo.  Gracias a este cerebro podemos expresar nuestras ideas a través de diferentes lenguajes, el verbal, escrito o mímico, así como también podemos reflexionar y tomar decisiones.

En el cerebro derecho está nuestra mente inconsciente, aquí yace la capacidad  de imaginar, crear, sentir y de apreciar la música, las metáforas y los colores, además es aquí  donde se construyen los sueños.

Los científicos aseguran que nuestra mente inconsciente interviene en el 95%  de todo nuestro comportamiento, y nuestra mente consciente sólo en un 5%.

El neurocientifico Joe Dispenza, considera que diario tenemos un promedio de 60,000 pensamientos y que todos los días repetimos el 90% de ellos, esto implica que casi siempre tenemos los mismos sentimientos y emociones, pero también las mismas actitudes y conductas, pues consecuentemente uno precede al otro. Así es que prácticamente estamos siempre repitiendo el pasado.

Si queremos tener una mejor forma de vivir, tenemos que transformar nuestros pensamientos  y reinventarnos cada día. Nadie puede cambiarnos y tampoco podremos cambiar a los demás. Cada quien es responsable de su propio crecimiento y evolución.

 

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